HABLAR ES EL PRIMER PASO PARA MEJORAR SU SALUD MENTAL

Hay muchas formas en que pueden apoyar el bienestar y la salud mental de los NNA, que incluyen:

  • Proporcionar un entorno hogareño seguro, estable y de apoyo.
  • Crear una comunidad de apoyo en torno a los hijos/hijas, incluida la familia, los amigos cercanos y los vecinos.
  • Modelar la comunicación positiva y efectiva, la resolución de problemas y la resolución de conflictos.
  • Enseñar a los hijos/hijas cómo expresar y manejar sus sentimientos y emociones.
  • Desarrollar rutinas y consistencia.

Otra forma de ayudar a los hijos a sentirse tranquilo, feliz y menos estresado es incluir actividades en su rutina diaria que apoyen su bienestar, como, por ejemplo: Hacer ejercicio con regularidad, hacer actividades que disfrutan, comer alimentos saludables y nutritivos y dormir lo suficiente.

Mejorar la comunicación:
  • Mostrar empatía tratando de comprender sus perspectivas.
  • Mostrar interés genuino y darles toda la atención.
  • Fomentar la comunicación cara a cara en lugar de la electrónica o en línea.
  • Calmarse, hacer una pausa y tomarse un tiempo para pensar antes de hablar más.
  • Observar el propio estilo de comunicación y realizar cambios si es agresivo o pasivo.
  • No evitar el conflicto: tomar la iniciativa con calma para enfrentarlo.
  • Escuchar y resumir a los hijos lo que les oyó decir.
  • Planificar cómo, dónde y cuándo hablar con los hijos y también saber qué no decir.
  • Hacer preguntas y compartir inquietudes en lugar de hacer suposiciones y criticar.
  • Enseñar a los hijos los tres estilos de comunicación (asertivo, pasivo y agresivo).
Consejos para nutrir la salud mental:
Ayudar a los niños a construir relaciones sólidas y afectuosas:
  • Es importante que los niños y jóvenes tengan relaciones sólidas con familiares y amigos. Pasar tiempo juntos cada noche alrededor de la mesa.
  • Una persona importante que está constantemente presente en la vida de un niño juega un papel crucial para ayudarlo a desarrollar la resiliencia.
  • Mostrar a los hijos cómo resolver problemas.
Ayudar a los niños y jóvenes a desarrollar la autoestima:
  • Mostrar mucho amor y aceptación.
  • Felicitarlos cuando lo hagan bien. Reconocer sus esfuerzos y lo que logran.
  • Hacer preguntas sobre sus actividades e intereses.
  • Ayudarlos a establecer metas realistas.
Escuchar y respetar los sentimientos:
  • Está bien que los niños y jóvenes se sientan tristes o enojados. Hay que animarlos a hablar sobre cómo se sienten.
  • Mantener la comunicación y la conversación fluida haciendo preguntas y escuchándolos.
  • Ayudar a los hijos a encontrar a alguien con quien hablar si no se sienten cómodos hablando con los padres.
Crear un ambiente hogareño positivo y seguro:
  • Tener en cuenta el uso de los medios de comunicación de los hijos, tanto el contenido como la cantidad de tiempo que pasan en las pantallas.
  • Tener en cuenta con quién podrían estar interactuando en las redes sociales y los juegos en línea.
  • Tener cuidado al hablar de problemas familiares graves, como finanzas, problemas matrimoniales o enfermedades, en torno a los hijos.
  • Proporcionar tiempo para la actividad física, el juego y las actividades familiares.
  • Ser un modelo a seguir cuidando la propia salud mental: Hablar sobre sentimientos. Dedicar tiempo a las cosas que se disfrutan.
En situaciones difíciles, hay que ayudar a los niños y jóvenes a resolver problemas:
  • Enseñarles a relajarse cuando se sientan molestos. Esto podría ser respirar profundamente, hacer algo que los calme, como tomarse un tiempo a solas o salir a caminar.
  • Hablar sobre posibles soluciones o ideas para mejorar una situación y cómo hacer que suceda. Tratar de no hacerse cargo.